Una mente despierta.
Un invento que parece casero pero esconde un secreto.
Una maravilla que solo la locura y la paciencia son capaces de crear.
Jason Bognacki
http://www.bognacki.com/
Ha ideado con la ayuda de dos complices inanimados una sensacional criatura. Las responsables del embrollo son una Canon 5D Mark II y una vieja Picolette Contessa-Nettel de 1919 juntas e inseparables para siempre gracias a la fusión de ambas. Y la cosa funcionó.
Con ambas ha podido captar imágenes llenas de detalles sensacionales, texturas, una pantalla de luz tenue con vida propia se coloca ante el objetivo y parece vivir unicamente dentro de su artificio. Como una película de Meliers moviendose a toda velocidad en un proyector, recogiendo el instante protagonista de los pequeños y valiosos detalles .
A pesar de ser una lente de hace 100 años y estar en desuso, el experimento salió bien captando las instantáneas siguientes.
Detalles preciosistas, ambientales que dan una sensación enigmática con la luz natural. Una nebulosa especial en cada instantánea.
Pasado y Futuro en tiempo real.




