
Proponer, insinuar, desenfocar e imaginar lo que está sucediendo. Ken Rosenthal es un maestro en el arte de lo que se ve y no se ve pero se intuye. Sus fotografías desmenuzan siluetas en movimiento o captan imágenes estáticas que hacen trabajar al ojo y lo hacen cómplice.
Él tira por tierra un concepto: años de enfocar y retratar imágenes perfectamente intuibles.
Juega con el desenfoque llevándolo al extremo, al lado armónico de las cosas hechas a propósito y sale vencedor en el juego.
En un mundo enfocado, milimetrado hasta la mínima expresión, acciones como esta sorprenden y dan una carga lírica, fantasmagórica, a todas sus imágenes. Dotadas de un gusto por un pasado lejano, oscuro en un presente incierto.
Una imagen desenfocada que el espectador debe completar, una historia que aparece y desaparece en la retina. Un final abierto.
Un ejercicio único y gratificante en un momento donde los sucesos vienen hechos, completados por el trípode y la cámara.
Rosenthal lo deja en el aire y te mete en la imagen. Una técnica guardada bajo llave, una textura diferente y muy buen gusto por la fotografía.
Artículo: Cristina García.
http://www.kenrosenthal.com/homepage.htm






